Después de tanto añorar he llegado a la
conclusión de que sufrir por algo que se fue es inútil, ¿no es mejor disfrutar
con los recuerdos en vez de atormentarse?
Recordar cada palabra, gesto o sonrisa, no con
lagrimas sino con alegría y pensando en
que es una experiencia, una amistad, un amor pasajero que se quedará siempre en
ti, en un rinconcito de tu corazón y al que podrás acceder siempre que quieras,
para recordar y revivir esos sentimientos, y cuando lo hagas no quiero ver ni
una lagrima, porque si de algo sirven los recuerdos es para teletransportarnos
a esos momentos y volver a revivirlos en la memoria y volver a sonreír como la
primera vez. De nada sirve llorar porque esos recuerdos son nuestros, y aunque
no podamos volver a vivirlos, los efímeros recuerdos de un
pasado increíble siempre estarán en nosotros, y eso es algo que nadie, ni
siquiera el paso del tiempo nos podrá arrebatar.